Con el pretexto de identificarse  con el pueblo, los candidatos y partidos políticos son capaces de valerse del futbol, entre las actividades que más disfruta el pueblo, con tal de hacerse del jugoso sufragio de los electores.

Ya lo hemos visto en varias ocasiones, desde las movidas para que los futbolistas influyan con el apoyo “desinteresado” a sus propuestas, hasta a postular candidatos del mundo del balompié.

Sin embargo el asunto de esta ocasión deriva a partir de uno de los tantos candidatos independientes que han surgido espontáneamente y en acecho de las opciones tradicionales, se trata de un académico de la Universidad Autónoma de México, que según él mismo tiene el plan perfecto para formar una selección nacional que gane el Mundial de 2022.

El hombre ya posee registro por parte del Instituto Electoral Nacional, siendo el primer candidato independiente para la presidencia en el 2018, y al lanzar esa iniciativo buscó dejar en claro que el deporte no es lo más importante para nuestro país, pero sí es fundamental para tener una buena sociedad. Pero solo se le olvidó el pequeño aspecto que la selección nacional es privada y que sus dueños no estarán tan de acuerdo con el esquema utópico que el plantea.

Una vez más, el palabrerío a la orden del día para seducir al votante, buen intento con uno de los temas que más nos apasiona. Mas solo como duda al aire, ¿Será factible acabar con todas esa mafia de representantes e intereses que mueven bajo el término de producto a la selección mexicana? ó ¿Solamente representaría un intento aislado y desesperado por encontrar al ferviente aficionado que le pueda otorgar su apoyo a muerte?.

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